SAO PAULO

Dónde se ubica

Se halla en el sureste de este país-continente, a unos 70 kilómetros del Atlántico, después de la sierra del Mar, sobre una meseta de 800 m de altura. Goza de una posición geográfica que la transforma en un centro muy eficiente de comunicaciones con el interior de Brasil y el resto de Sudamérica. Lo atraviesa el trópico de Capricornio. El estado de Sao Paulo limita con los estados brasileños de Río de Janeiro, Minas Gerais, Matto Grosso do Sul y Paraná.

¡No se lo pierda!

1. Praça da Sé
En lo posible acompañado, y de día, visite el llamado Centro Histórico. Se desarrolló en torno a la Praça da Sé, en un barrio que abarca bellas iglesias, la estación de Ferrocarril da Luz, el Teatro Municipal, el Correo Central y el Banco de Sao Paulo, semejante al Empire State de Nueva York. Al lado, la única residencia del siglo XVIII (Solar da Marquesa) y el histórico Patio do Colégio.

El centro ha decaído desde que en los años 40 la gigantesca Avenida Paulista y sus edificios se fueron transformando en el segundo centro urbano: el Centro Novo. Junto a la plaza se halla la Catedral Metropolitana. En los años 70 la plaza tuvo un cambio radical, pues bajo ella se construyó la hermosa metroestación central, llamada Sé. En el centro se halla el Marco Cero, obelisco que señala la dirección en que quedan los estados limítrofes, e indica la distancia hacia cualquier punto de la ciudad.

2. Patio do Colégio
El edificio más antiguo y significativo. Es una escuela jesuita, asociada al nacimiento de la ciudad. Su patio, muy quieto, parece seguir viviendo en la colonia. Fue el lugar donde se daba hospedaje y se catequizaba a los indios. Está justo al lado de la Praça da Sé. Abierto de 13 a 15.30 horas. En este sitio funciona el pequeño Museo de Anchieta (Patio do Colégio, 2).

3. Solar da Marquesa
Unico ejemplo de la arquitectura residencial urbana del siglo XVIII en Sao Paulo. Casa de la marquesa de Santos, junto al Patio do Colégio, en Plaza de Sé. Ahora es sede del Museo de la Ciudad. Abre de 9 a 17 horas, menos los lunes. Existen algunas otras casas coloniales de mérito en los barrios Butanta, Caxingui, Ipiranga, Jabaquara, Tatuapé.

4. Catedral da Sé
Fue inaugurada en 1954, 42 años después del inicio de su construcción. Es la iglesia más grande de todo Sao Paulo. Sus torres, de 1969, miden 92 metros, y en el templo caben 8 mil personas. Ver, también, las iglesias de Santo Antonio, Sao Gonçalo y el conjunto de la calle largo de Sao Francisco, todos en el Centro.

5. El último Sao Paulo
Si queremos apreciar el Sao Paulo del tercer milenio, algunas sugerencias: observe el posmodernista edificio Pensilvannya, hecho en piedra rosada y vidrios azules. En la Av. Paulista. Los high tech empiezan a tomar domicilio en la Av. Luis Carlos Berrini, Faria Lima y Naciones Unidas, y ya decoran los cielos paulistas, compitiendo con los rascacielos Italia, Martinelli y Banespa. Llamativo es el edifico Copan, de Oscar Niemeyer, la más notoria estructura de concreto de la ciudad, en forma de S. Tiene seis grupos de edificios con más de mil departamentos y un pequeño centro de comercio. Av. Sao Luis, 140 y Av. Ipiranga, 200, en el Centro.

6. Teatro Municipal
Imitación a escala del Teatro Opera de París (1911). Los muros de los balcones decorados con flores de arte murano y hojas de oro. Para verlo deberá asistir a una función. No se ofrecen visitas guiadas. Existe, eso sí, en el edificio vecino, bajo el viaducto do Chá, el museo del teatro, abierto al público.

7. Largo de Sao Bento
Unas calles-bulevares que no debemos perdernos. Existe un monasterio hecho por los Benedictinos (Mosteiro de Sao Bento, 1922), de gran mérito, con hermosos vitrales, esculturas y frescos, e imágenes raras, como la Virgen de Kasperovo, regalada por refugiados rusos blancos a fines del siglo XIX. Misa dominical a las 10 horas, con cantos gregorianos. Visite la estación del Metro Sao Bento y dos de los mayores hoteles de la ciudad.

8. Ibirapuera
En edificios de este parque se desarrolla la famosa Bienal de Arte de Sao Paulo, que ha cumplido medio siglo. Existe Pinacoteca, Planetario. Los jardines y paseos son realmente notables. Acérquese al serpentario Butantá, con 80.000 serpientes vivas. Contiguo está el Zoológico, famoso por sus aves tropicales. Muy cerca, el Jardín Botánico, especializado en los trópicos. Muchos pagan para hacer el Simba Safari, y así ver animales en libertad a lo largo de 4 mil metros.

A qué museos ir

La riqueza y sofisticación paulista se puede medir en sus museos. Sólo los que tienen el patrocinio de la ciudad suman sesenta, con arte moderno, contemporáneo, sacro, historia, ciencias, brasileños e internacionales. Y su Bienal de Arte es una de las citas más notorias del mundo. Podemos destacar los siguientes:

Museo de Arte de Sao Paulo, MASP
En Latinoamérica no existe un mejor museo de arte occidental. Picasso, Monet, Rafael, Rembrandt, Van Gogh y otros grandes. Más de 5 mil obras. El edificio, con sus 74 metros de frente, es una de las obras mayores de Lina Bo Bardi. Av. Paulista, 1578.

Museo de Arte Moderno, MAM.
Otro museo reconocido internacionalmente. Fundado en 1948. Entre sus dos mil pinturas y esculturas están obras de Tarsila do Amaral y Tomie Ohtake. Parque de Ibirapuera, Grande Malquise. Este parque puede ser el más hermoso de Sao Paulo. Como para pasar en él un gran día.

Museo de Arte Contemporáneo, MAC. Su mayor mérito son las exposiciones temporales. En la Ciudad Universitaria, Rúa da Reitoria, 160.

Estaciones
Varias estaciones del Metro pueden ser consideradas, legítimamente, como pequeños museos, por el alto número de obras de arte. Visite la enorme Estaçao da Sé. Entre las ferroviarias tómese un tiempo para visitar la Estacao Julio Prestes, inspirada en la Central Station de Nueva York, y en especial, la Estação da Luz, con estructuras que copian al Big Ben de Londres.

Memorial da America Latina
Diseñado por el urbanista Oscar Niemeyer. Guarda el mural Tiradentes, de Cándido Portinari. Arte moderno y clásico. Avenida Mário de Andrade 664, Barra Funda.

Otros
Vea la Pinacoteca del Estado y un museo de ciencias en el Instituto Butantã, con 50 mil ejemplares de serpientes, entre muchas cosas más. El Planetario de Ibirapuera entusiasma a toda edad.

Dónde comer rico

Con unos 12.500 restaurantes y 15.000 bares, Sao Paulo supera, al menos en cantidad de establecimientos, a París y Londres. Llaman la atención su variedad y calidad, que se explican por la presencia de extensas colonias extranjeras: chinos, japoneses, tailandeses, árabes, italianos, franceses, mexicanos, chilenos, portugueses. Casi todos ellos, sin embargo, no olvidan ofrecer Caipirinha, hecha con jugo de limón, azúcar de caña y aguardiente o cachaza. Abundan los restaurantes de tradición europea en el barrio de Les Jardins, tratorías más económicas en el de Bixiga, y los que buscan carne a las brasas no tienen más que preguntar por una buena churrascaría.

Veamos algunas direcciones para ir sin riesgo a disfrutar. Elegimos italianos, japoneses y brasileños, más uno internacional.

Restaurante Dona Lucínha Jardins
Se especializa en gastronomía de Minas Gerais. Atención en varios idiomas, incluido el castellano y el braille. Rua Bela Cintra, 2325

Restaurante Terraco Italia
Carta de varias provincias italianas, especialmente de la Liguria. Muchos artistas y periodistas. Cinco estrellas. Y gran altura y buena vista: piso 41 de Av. Ipiranga, 344, edificio Italia.

Restaurante Honke. Platos japoneses
sushis y sashimis, temakis, makimonos, uramakis, niguirizushi; tataki shake o aguro (salmón o atún grillado con salsa especial). Platos calientes: Ika Fry (lula o calamar a la milanesa con salsa agridulce de manzana), Menrui Yakissoba Honkê (macarrones fritos, carne, camarones, calamares o lulas, verduras y legumbres. Ostras frescas y otros frutos de mar). Rua Bahia, 399, barrio de Higienópolis.

Walter Manzini Ristorante
Una de las novedades de la Rua Avanhandava, al nivel de la calle. Ha sido definido como un templo de la gastronomía. Oculta tras la exageración hay no pocas delicias italianas y un ambiente de primera. En el número 126 de Avanhandava. www.waltermancini.com.br

Famiglia Mancini Trattoria
Muy próximo al anterior, en un ambiente realmente familiar y alto grado de calidad. Rua Avanhandava, 81.

Datos de compras

Para grandes marcas y gustos refinados, barrio Les Jardíns. Rua Augusta, por ejemplo. O bien, rua Oscar Freire, que es como el cuadrilatero de oro de Milán: todos los diseños con firma que se cobran en oro. Quien quiera todo lo imaginable de origen oriental, el barrio Liberdade, al lado del centro histórico, poblado por japoneses y sus descendientes, la segunda colonia nipona en el mundo. En la calle 25 de Março, barrio árabe, se juntan los que buscan tiendas al por mayor. Comercio variado en José Paulino, barrio judío. En Embu das Artes, los que quieran en arte; y los locos de la electrónica se hacen un solo nervio en Santa Ifigenia. Máquinas y herramientas en el Centro Histórico: rua Florencio de Abreu.

Pero lo anterior son cosas comunes. Las hay extraordinarias: ropa y castañuelas para danza del vientre, de origen libanés, en Belly Dance, todos los domingos en Shopping Paulista (Feira Cultural), rua Treze de Maio, 1947 (de 13 a 20 horas, Piso Paraíso). Zapatos grandes, número 45 para mujeres y 50 para hombres: Casa Eurico, Av. Jandira, 49. Báculos eclesiásticos, hechos por Glauco Barsotti, en rua Labatut, 1012. Monograma en oro en su porcelana, con su propio nombre, en Macau, rua Manoel Guedes, 233. Alarma antirronquidos, en Extra Design, de Shopping El Dorado (Reboucas 3970). Bustos con su propia imagen, en Rebellato, rua Conego Eugenio Leite, 808. Armas medievales, en Canala Arquieira, de rua do Arouche 132, primer piso, sala 2. Esqueletos y réplicas de esqueletos de animales, en Bioterium, rua Maria Curupaiti, 745.

¿Sólo le interesa un buen mall? El Morumbí. No es un buen mall. Es el mejor. El más caro. El más audaz en diseño. (Roque Petroni Júnior 1089). Busque confiado también en el Iguatemi (Dr. Chucri Zaidan 920); en el Ibirapuera (Ibirapuera 3103); en uno llamado Eldorado, que sobresale por ser un palacio de cristal modernísimo, con fuentes y muchas entretenciones agregadas a la serie de buenas tiendas (Reboucas 3970).

Ferias de pulgas y artesanales: Da Liberdade y Benedito Calixto.
Objetos indígenas y artesanías
Pero si quiere volverse loco con las artesanías de todo Brasil, tómese su tiempo y vaya al pueblito de Embu. Tiene su mejor momento el fin de semana, pero abre todos los días de 8 a 13 horas, menos el lunes. Se halla a 30 kilómetros de Sao Paulo, por la rodovía Raposo Tavares, camino a Coitía. En ocho manzanas desde atavíos indígenas legítimos hasta antigüedades. Encontrará tallados en madera, trabajos en caña, junco, cerámica, y muchos instrumentos musicales. Todo en un barrio donde no faltan casas del siglo XIX, en que podemos hacer hallazgos del kitch o preciosuras art déco. En el Empório Sao Pedro venden objetos y de paso pueden darle un vasito de caipirinha al paso y almuerzos en vajilla colonial.

En la dirección calle Nossa Señora do Rosario 13, encontramos objetos de los indígenas yanomani y otros. Su dueña, Yasna, va por las aldeas aborígenes de todo el país comprando artesanías, amuletos, maracas shamánicas, plumas, collares, coronas, tallas en madera amazónica; arcos y flechas; faldas, taparrabos y cápsulas para genitales. Lo que quiera, sin asomarse a la selva. Ni ir muy lejos de Sao Paulo.

Ferias de arte en Sao Paulo. La principal feria se instala en Av. Ipiranga, entre las calles Consolaçao a Sao Luis. Centenares de artistas y artesanos venden sus trabajos; además, exposición y venta de monedas valiosas. Domingo, de 8 a 17 horas. Otras ferias: rua Vieira de Carvalho, detrás de la plaza de la República (Centro Novo); Feira Oriental (domingos) en barrio japonés Liberdade, al lado de la metroestación de ese nombre, y la feria persa de Bixiga, llamada Trocas, también en domingo. El sector de Bixiga se encuentra al lado del centro, al igual que Liberdade.

Vida nocturna

Su noche es la más animada de Brasil, por ser una ciudad de gran consumo y mucho estrés. La Rua 13 de Maio y los clubes del barrio italiano Bela Vista garantizan que estaremos viendo (o disfrutando) algo de lo mejor de la diversión. Cervecerías artesanales, pastelerías, bares, boites, restaurantes, cafés, discotecas, todas las opciones para los noctámbulos, hasta el amanecer. Si busca lo genuinamente brasileño, vaya a escuchar música o a bailar a Aero Anta, en Pinheiros. Buenos teatros, cines, restaurantes repartidos por los barrios Vila Madalena, Les Jardins, Bixiga y Vila Olimpia. ¿Quiere recorrer night-clubs? Vaya a Boca do Lixo.

Datos prácticos

Cajeros automáticos: Prefiera los que no estén en el Centro.

Paraguas: Indispensable de noviembre a marzo.

Cómo movilizarse: Definitivamente, en Metro; alternativa, rápida, cómoda y segura, además de económica. Posee tres líneas principales que se entrecruzan en la bella Estaçao do Sé. El servicio de taxis es de muy buena calidad, pero… ¡puede ser el más caro del mundo!, y, además del precio, el tránsito en Sao Paulo es pesado y sobran semáforos. Un viaje que demora una hora en bus, en metro puede hacerse en 15 minutos. En la metroestación Sé, en plaza da Sé, pleno centro, es el único lugar donde se cruzan las líneas azul y naranja. Para hacer trasbordo de azul a verde, y viceversa, use sólo las estaciones Ana Rosa y Paraíso.

Dónde hospedarse: Las redes de hoteles de Sao Paulo disponen de más de 25 mil habitaciones. Operan casi todas las hoteleras internacionales. Los mejores están ubicados en la Avenida Paulista; otros, de primera categoría, pero no de tan altos precios, pueden encontrarse en el Centro.

Desde aeropuertos: Prefiera tomar buses a su lugar de destino en la ciudad (son muy buenos) o para acercarse a ese destino. Tomar taxis en el aeropuerto tiene el riesgo de cobros abusivos. Lo mismo ocurre en las salidas de estaciones ferroviarias, Julio da Prestes y Da Luz.

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Si para relajarse de reuniones y congresos no puede arrancarse a las playas, pruebe en The Waves, un gigantesco spa, piscinas con olas, solarium, áreas de descanso, restaurantes. Ya tiene más de 12 años de funcionamiento, pero no pierde calidad.

Playas

La costa paulista tiene 622 kilómetros. Para los amantes de la playa y el sol, hay opciones masivas y otras refinadas. El gobierno de Sao Paulo dice tener su propio Hawaii (Nosso Havaí), en las playas del gran puerto de Santos, en los de Sao Vicente y Guarujá, ciudades del litoral norte, con buen servicio al turista. Tiempo de viaje: 1 hora. A Guaruja se tarda un poco más. Es una isla de mucha población unida al continente por un puente. Tiene más de veinte playas. Las más conocidas son Pintangueiras, en el centro; Ensenada, que se prolonga por más de 5 kilómetros, siempre llena de jóvenes con poca ropa, y Tombo y Asturias, tocada por los frescos vientos sureños, donde puede practicarse el surf. Son de temperaturas altas, aunque nunca mayores de 35 grados.

La playa más linda, el balneario más elegante, las noches más alegres y la gente joven más bronceada del litoral paulista los encontramos en Maresias. Se encuentra a 200 kilómetros de Sao Paulo, en el camino Santos-Río de Janeiro, kilómetro 150, entre Bertioga y Sao Sebastiao (aquí se puede tomar un ferry a la famosa Ilha Bela, bella y con mucho surf). Para llegar a Maresias no existe más opción que un viaje en auto o en helicóptero, muy común entre los paulistas millonarios, que son millonarios de verdad. Es una de las 10 mejores playas de Brasil, según una selección de la revista Viagem e Turismo. Se puede bailar toda la noche en su discoteca Sirena, alojar en un hotel cerca de la playa o en una posadita oculta en los bosques (una pousandiha escondida na mata), y comer un sabroso lenguado con crema de camarones y naranjas en el restaurante Mescalina. Lo mejor para un fin de semana caro y bueno. Área recomendable para surfistas no masoquistas, especialmente la vecina Boisucanga, que fuera distrito de hippies.

Cerca de Maresias se hallan otros lugares de baño interesantes, como Barra do Una y las setenta y cuatro playas de Ubatuba, hasta llegar a Parati, lugar preferido por los turistas europeos, en la frontera con el estado de Río de Janeiro. Si se sigue conduciendo por la misma carretera se llega a Angras dos Reis y, finalmente, a Copacabana.